¿Qué aparatos pueden reciclarse?

¿Te compraste un celular nuevo y no sabes qué hacer con el viejo? Te contamos cómo deshacerte de esos aparatos electrónicos que ya no vas a usar, sin por eso tener que dañar al planeta, y además contribuyendo con otras industrias.

Cambiaste el celular, te compraste ese LED que querías hace tiempo o jubilaste tu computadora de escritorio de toda la vida y la reemplazaste por una notebook más cómoda y rápida. En pleno 2013 los aparatos de electrónica se renuevan a la velocidad de la luz. 

¿Qué hacemos con esos que no vamos a usar más?

La buena noticia es que hoy existen organizaciones que se encargan de que todos los desechos electrónicos no sean tratados como tal, sino que puedan ser aprovechados de forma eficiente. ¡Toda la electrónica que ya no necesitas puede reutilizarse! Así le das una mano al planeta y además fomentas nuevas economías.

Podes llegar a encontrar un montón de denominaciones para este tipo de desecho propio del ámbito urbano, pero la realidad es que su nombre oficial es Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE).

“Los desechos son categorizados como residuos cuando los equipos se están acercando al final de su vida útil y se encuentran rotos o desmantelados. Si son desechados por ser considerados obsoletos se los denomina AEE (Aparatos Eléctricos y Electrónicos) en desuso. Gran parte de estos productos se pueden reutilizar, restaurar o reciclar”, explica Jorge Santkovsky, de Scrap y Rezagos, una empresa que se dedica a la reutilización y al reciclado de RAEE.

Los AEE se categorizan en tres colores y esta clasificación depende su uso durante su vida útil. Blancos: son los relacionados con el lavado, el frío y el calor. Marrones: televisores, radios y videos. Grises: son los relacionados con la informática y la comunicación.

¿Por qué es importante esto?

Porque los aparatos tienen que ser tratados de formas distintas según sus componentes y químicos. “Los AEE están compuestos de sustancias peligrosas tales como plomo, estaño, cobre, silicio, carbono, hierro y aluminio. Con el manejo inadecuado pueden convertirse en contaminantes y tóxicos”, afirma Santkovsky.

¿Por qué contribuir?

Ya sabes cuáles de tus muchos aparatos son reciclables y reutilizables, pero lo más importante es que con la correcta disposición de toda la electrónica en desuso ayudas al medio ambiente y fomentas una economía que se abastece de los residuos.

Aunque parezca mentira, de esta forma se ahorra dinero en la producción de un producto porque se reutilizan muchas partes que, nuevas, serían más caras. Y encima se cuida al medio ambiente ya que no se extraen nuevos recursos y se reducen los residuos. Sí, así de simple.

Lo que sí, lo que no

No todo es reciclable, pero a no desesperar ya que cerca de un 97% de los materiales pueden ser recuperados y reutilizados. La clave es tener bien en claro qué cosas enviar a tratar y cuáles no.

Computadoras, notebooks, monitores, teclados, mouses, decodificadores, modems, hubs, switches, posnets, impresoras de punto, láser, multifunción y de inyección, teléfonos, celulares, centrales telefónicas, faxes, télex, equipos de música, video caseteras, DVDs y televisores, entre otros.

No

Fotocopiadoras, electrodomésticos (siempre mejor consultar ya que la variedad de electrodomésticos es amplísima), lámparas, pilas y baterías sueltas, cartuchos tóner sueltos y equipos que tengan vidrios rotos, etc.

Siempre hay que  recordar   de homogeneizar -separar cables de computadoras, componentes y accesorios-lo que vayas a mandar para facilitarles el trabajo a quienes lo reciben, e incluso hacer la entrega lo más ordenada posible.

Fuentes: